La Toxina Bobulínica es una sustancia que relaja la musculatura en la zona en la que es aplicada, sin cambiar la expresión natural del rostro. Un procedimiento simple realizado por nuestros médicos que consiste en la aplicación de pequeñas inyecciones en los músculos a tratar.
Generalmente se utiliza en el tercio superior del rostro: frente, entrecejo o patas de gallo. De esta manera, es capaz de disminuir y eliminar temporalmente las arrugas superficiales con el fin de retardar el envejecimiento.
Antes de someterse a esta intervención es importante evaluar la condición general del paciente mediante exámenes de laboratorio y clínicos en caso necesario. Se debe eliminar transitoriamente algunos medicamentos que favorecen el sangramiento (por ejemplo aspirina).
La presencia de nicotina del cigarrillo en los tejidos puede alterar la cicatrización por lo que hay que suspenderlo por lo menos 10 días antes.